
la historia y misterios del @ (arroba)
Arroba (UNIDAD DE MASA)
Arroba, del árabe الربع ("ar-rub", la cuarta parte). Antigua unidad de masa del sistema anglosajón y del sistema castellano (usado en España e Hispanoamérica). Su símbolo es @.
Como medida de masa, la arroba equivale generalmente a la cuarta parte del quintal, lo que supone 25 libras u 11,33980925 kilogramos. No obstante este valor no es uniforme en todas las zonas donde esta medida ha sido utilizada, y así, por ejemplo, en Aragón la arroba equivale a 36 libras ó 16,32932532 kilogramos, en Cataluña equivale a 26 libras, y en Brasil (donde se utiliza para pesar el ganado vacuno) equivale a unos 15 kg.
Aunque en España la arroba, como unidad de medida, está en desuso desde que la Ley de 19 de julio de 1849 declaró obligatorio el uso del sistema métrico decimal en todas las transacciones comerciales, sigue siendo utilizada como medida tradicional entre los agricultores, y así, por ejemplo, en la Comunidad Valenciana se usa para medir la masa (peso) de naranjas en las transacciones entre los agricultores e intermediarios, asignándole un valor cercano a los 13 kilogramos.
En algunos países de Sudamérica la arroba es de uso muy frecuente en los mercados, especialmente para la compra de verduras y otros alimentos. Las fracciones de arroba suelen medirse en cuartillas, que es la cuarta parte de una arroba.
Equivalencias en el Sistema Anglosajón de Unidades
EN MEDIDA DE VOLUMEN...
Arroba (del árabe الربع ["ar-rub", la cuarta parte]). Antigua unidad de medida de volumen usada en España e Hispanoamérica. Su símbolo es @.
Como medida de capacidad o volumen, la arroba es utilizada para medir líquidos variando su valor dependiendo no sólo de las zonas, sino también del propio líquido medido. Así, si el líquido cuantificado es el aceite, la arroba equivale a 12,563 litros, mientras que si se trata de medir vino su equivalencia es de 16,133 litros.
Como medida de capacidad la arroba sigue siendo muy utilizada en zonas como Andalucía, Extremadura y Castilla-La Mancha, donde todavía es frecuente oír hablar de arrobas de vino.
POR ULTIMO EL SIMBOLO
Arroba es el símbolo que se utilizaba para representar la unidad de masa llamada arroba: @ (plural @@). Una arroba equivale a la cuarta parte de un quintal y procede del árabe الربع (ar-rubʿ, cuarta parte, un cuarto de quintal, es decir 25 libras, peso equivalente a 11,502 kg – 12,5 kg en Aragón).
En la actualidad es muy conocido por los usuarios de informática pues se utiliza para indicar «en» (at en inglés) en las direcciones de correo electrónico y otros servicios en línea que utilizan el formato usuario@servidor.
El hecho de que apareciese en los teclados es que los teclados actuales son, en parte, copia de las antiguas máquinas de escribir, y las máquinas de escribir lo tenían no por su relación con la unidad de masa, sino porque en buena parte de los libros de texto una @ representaba el símbolo de área, como medida de superficie. [cita requerida]
En idioma inglés se utiliza como reemplazo de la preposición «at», como en la frase: «100 psi @ 2000 rpm» (100 libras por pulgada cuadrada a 2000 revoluciones por minuto).
Su origen está en una ligadura, primero caligráfica y luego tipográfica, que representaba en la tradición paleográfica anglosajona a la preposición latina ad o, según otras fuentes, la conjunción at; en las diversas variedades de la escritura gótica cursiva castellana, y especialmente en la llamada escritura procesal representa al digrafo an. Dentro del código ASCII, se puede representar con el dígito 64. El periódico británico The Guardian publicó que unos investigadores italianos habían encontrado la primera representación escrita de este símbolo. Apareció en una carta enviada por un mercader italiano en el año 1536, desde Sevilla a Roma; en la carta se describe la llegada de tres barcos cargados con tesoros provenientes de América: «Así una @ de vino, que es 1/13 de un barril, vale 70 u 80 ducados...».
ORIGEN
En español se dice «arroba», pero otros idiomas utilizan expresiones mucho más descriptivas, que hacen referencia a la espiral final o a su supuesta semejanza con el rabo de algún animal:
en afrikaans, «cola de mono» (aapstert)
en alemán, «cola de mono» (Klammeraffe o Affenschwanz)
en bielorruso, «caracol» (ślimak)
en búlgaro, «monito» (majmunsko)
en catalán, arrova. También se utiliza «ensaimada», (ensaïmada [uso muy poco frecuente]).
en coreano, «caracol acuático» (gol-baeng-i o dalfaengi)
en checo y eslovaco, «arenque» (zavináč)
en chino (putonghua), «ratoncito» (xiao lao shu) o «marca de ratón» (lao shu hao)
en danés, «a - con-trompa» (snabel-a)
en esperanto, «mono araña» (atelo), «caracol» (heliko), «signo de cantidad exacta» (po-signo) o «a envuelta» (volvita a)
en estonio, «marca comercial» (kommerstsmärk)
en euskera, «a envuelta» (a bildua)
en finés, a veces «cola de gato» (kissanhäntä) o «marca miau» (miukumauku), pero usualmente ät-merkki o at-merkki
en francés, «arrobe» (arrobas o arobase (uso común) o a comercial)
en frisio, «cola de mono» (apesturtsje)
en griego, «patito» (papi o to pap'aki)
en hebreo, «tarta alemana arremolinada» (s(h)trudel)
en holandés, «cola-de-mono» (apenstaartje)
en húngaro, «gusano» o «larva» (kukac)
en italiano, «caracol» (chiocciola)
en japonés, «marca de at (refiriéndose al at inglés)» (atto maaku)
en lituano, «comercial et» (at comercial)
en noruego, «alfa enroscada» (alfa-krøll)
en polaco, «mono», (małpa)
en portugués, arroba
en rumano, «cola de mono» (coada de maimuta)
en ruso, «perrito» (sobachka)
en serbio, «mono» (majmun) o «a loca» (ludo a)
en sueco se dice «a con trompa (de elefante)» (snabel a)
en turco, «a con cola» (kuyruklu a)
OTROS NOMBRES INFORMALES
En España también hay quien usa la palabra «ensaimada» que igualmente designa un bollo espiral típico de Mallorca, si bien en los últimos tiempos también hay quien se refiere a ella como "bayonesa"
USO INFORMATICO
En 1971 Ray Tomlinson buscaba un símbolo para separar el nombre de la persona del lugar donde estaba. Algunas máquinas de escribir, desarrolladas a partir de 1884, incluían este signo (como la Lambert fabricada en 1902) debido a su uso comercial, y el teclado de una Model-33 Teletype (un modelo de teletipo) contenía una arroba, que fue el signo utilizado por Tomlinson, quien envió el primer mensaje con ella desde su computadora PDP-10 a otra. Ésta fue la primera dirección electrónica de la historia tal como las conocemos ahora:
tomlinson@bbn-tenexa
USO EN LIBRO DE TEXTOS ANTIGUOS
Durante buena parte del comienzo y mitad del siglo XX, fue un símbolo usado en los libros de texto como representación del área, especialmente en libros de matemática e ingeniería.
USO PARA INDICAR AMBOS GENEROS
En los últimos años, debido al auge de lo políticamente correcto, en concreto del uso de un lenguaje no sexista, se está extendiendo la costumbre de hacer explícita la alusión a ambos sexos cuando se utilizan sustantivos o adjetivos animados:
Los alumnos y las alumnas de esta clase ganaron el concurso de belleza.
Dado que esta forma resulta larga y engorrosa, ha comenzado a extenderse el uso del símbolo de la arroba (@) como recurso gráfico para integrar en una sola palabra las formas masculina y femenina del sustantivo, ya que este signo parece incluir en su trazo las vocales A y O:
L@s alumn@s de esta clase ganaron el concurso de belleza.
El empleo de la arroba para integrar en una sola palabra las formas masculina y femenina del sustantivo es muy frecuente en partidos políticos, movimientos asociativos, prensa joven, e incluso ha sido empleado en algunas campañas institucionales. Su extensión por parte de los partidos políticos está implicado también por querer tomar un aire de modernidad y de progreso.
La Real Academia no admite estas opciones por varios motivos:
En los sustantivos que designan seres animados, el masculino gramatical no se emplea sólo para referirse a los individuos de sexo masculino, sino también para designar a todos los individuos de la especie, sin distinción de sexo. Tal uso del género gramatical masculino no denota intención discriminatoria alguna, sino la aplicación de la ley lingüística de la economía expresiva.
Sólo se precisa del uso de los dos géneros cuando la oposición de sexos es un factor relevante en el contexto:
La proporción de alumnos y alumnas en las universidades se ha invertido en los últimos años.
Tampoco se admiten las expresiones forzadas y antinaturales como los y las alumnas.


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